Prevendiálogo, un recurso pedagógico para la formación de la actitud preventiva

Por José Manuel Iglesias Morón*. Técnico en PRL Grupo ISASTUR.

El término “prevendiálogo” se refiere a la práctica de la prevención de riesgos, utilizando como recurso pedagógico el diálogo, como método de aprendizaje y descubrimiento.

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En el ámbito pedagógico, el diálogo tiene dos posibilidades de aplicación: por medio del diálogo escrito, cuya lectura comprensiva en grupo puede favorecer la adquisición de correctas actitudes preventivas; o como práctica del método mayéutico de enseñanza, también conocido como “método largo de aprendizaje”, consistente en el diálogo real y efectivo.

Pero, ¿necesitamos recurrir al diálogo en el campo de la prevención de riesgos laborales? Entiendo, por diversos motivos, que no solo es necesario, sino que es ciertamente urgente el abordar con rigurosidad la enseñanza de los contenidos actitudinales de la prevención, entendidos estos como todo ese conjunto de actitudes, valores y normas que conforman lo que solemos identificar con el concepto de “cultura preventiva”.
Teoría v/s práctica

El nacimiento de la prevención de riesgos trajo consigo el surgimiento de una gran burbuja continental en respuesta al vacío existente sobre la materia. Una de las preocupaciones fundamentales durante esa primera época de la prevención, fue dotar de contenidos a los cursos de formación. En los últimos 20 años, hemos asistido a un curioso devenir de la actividad generadora de contenidos, aun obviando las modernas teorías pedagógicas, e inmersos en ese gran festín pedagógico, llegamos a la rica y paradójica situación actual donde cualquiera puede tener a su disposición con asombrosa facilidad manuales de riesgos y medidas preventivas de prácticamente cualquier actividad profesional que se le antoje.

Además, estos contenidos se han ido estilizando y actualizando a las nuevas tecnologías -videos, pegatinas, posters, comics, videojuegos, apps, etc-. La idea pedagógica fundamental que ha movido la producción ha sido la de hacer agradable, visual y fácilmente entendibles los contenidos conceptuales a los trabajadores, en principio no muy dados al estudio de teorías. Pero, “aunque los conceptos se vistan de seda, al fin y al cabo conceptos se quedan”, y pronto todos se dieron cuenta del fracaso pedagógico de la formación teórica de la prevención.

El abuso de la fase conceptual o de la enseñanza teórica de la prevención dio lugar a un segundo momento, en el que todavía estamos inmersos: el momento de la formación práctica. Todos tratamos de reducir el rodillo teórico de nuestros cursos y pasamos a centrarnos en la parte práctica del asunto, siempre mucho más divertida y de utilidad para nuestros trabajadores.

El problema de la práctica es que, si bien es muy útil sobre todo para la memorización de procedimientos o de modos de hacer, no es la herramienta diseñada específicamente para el trato de las normas, actitudes y valores de la prevención. Aunque es un buen campo para la transversalidad (siempre y cuando el formador sea capaz de generar el ambiente de seguridad adecuado), lo peor que nos puede pasar en un curso práctico de prevención es que el propio formador no cumpla de modo estricto con las normas ni transmita los valores oportunos (por ejemplo, no usando de modo riguroso los equipos de protección).

Entre la fase conceptual y la fase práctica, encontramos que los contenidos actitudinales continúan sin ser atendidos de un modo más o menos riguroso, y en el mejor de los casos, se recurre a pequeños debates o juegos de rol, pero sin una metodología definida.
Cómo avanzar en seguridad

Para poder avanzar, debemos tener claro que la prevención de riesgos no es un dogma a transmitir, sino más bien una actitud a sugerir, es decir, un enfoque o una dirección de sentido a adoptar. Porque, insistiendo en la represión, es muy posible que proporcionalmente disminuyamos la potencialidad de la formación como medio para modificar actitudes. El hombre democrático no demanda ni necesita de dogmas que admitir, sino de razones que pueda ser capaz de abordar por sí mismo. Lo paradójico de la situación actual es que, a pesar de las múltiples formaciones, tanto teóricas como prácticas, y de toda la cosmética de los materiales formativos, no se consigue el cambio de actitud deseado. En muchos casos, las conductas de riesgos se siguen produciendo y, con ello, nuestro desasosiego al respecto se acrecienta. ¿Por qué siguen cometiendo imprudencias?

Sin la actitud correcta, no tenemos absolutamente nada que hacer, porque la actitud es la que marca la orientación radical de nuestra acción. Como símil, podemos memorizar una y otra vez las palabras de un idioma, podemos repetir una y otra vez una misma estructura gramatical, pero no seremos hablantes del idioma hasta que no modifiquemos nuestra actitud idiomática y esto siempre significa un cambio profundo de nuestra propia identidad. En otras palabras, para llegar a hablar inglés, hay que dejar de pensar (hablar) en español y empezar a ser pensante inglés.

Por lo tanto, para la modificación de actitudes siempre se requiere de una ruptura previa, y ese momento es fácil de identificar. Es uno de esos momentos difíciles de nuestra vida en los que uno se siente desorientado y deja de saber a qué atenerse con respecto a una determinada cuestión. El problema es vencer las resistencias del ego herido y darse cuenta que esto le ocurre a todos.

A tal respecto, el diálogo preventivo que propongo nos puede servir como recurso pedagógico para la formación preventiva. A través de este recurso, además de enseñar algunos métodos de la razón, así como algunas trabas del pensamiento, también es posible incorporar contenidos doctrinales al plantear un problema y, al mismo tiempo, se pueden proponer o intentar proponer soluciones que el individuo que ha seguido con su pensamiento el discurrir de la discusión puede apropiarlas como suyas. ¿Y no es este el tipo de conocer que andamos buscando?.

*Artículo publicado en la revista HSEC

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“Los becarios también aportan ideas y soluciones. No sólo hacen fotocopias”

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Marta Gómez Sánchez

Ingeniera Superior Industrial. Tras 12 meses colaborando con ISASTUR Ingeniería a través del Programa de Becarios, Marta se incorporó en una de las unidades de negocio de esta misma empresa, dónde continuará involucrada en varios proyectos internacionales.

  • ¿Qué quieres “ser de mayor” ,cuando vayas creciendo profesionalmente? ¿El mundo laboral es cómo lo pintan en las Universidades?

Me gustaría aprender en todos los aspectos y desarrollar mis aptitudes lo máximo posible. Creo que en la universidad se idealiza un poco el mundo laboral y no te haces una idea de lo que supone trabajar en una empresa hasta que lo haces a diario y ves a nivel general cómo está dividida, qué hace cada persona y como se gestiona la empresa.

  • ¿Crees que los becarios están para algo más que hacer fotocopias?

Sí, claro, como becario tu función es ayudar todo lo posible en el proyecto que te asignen, pero también para aprender y aportar ideas y conocimientos.

  • ¿Qué competencias has podido desarrollar durante tu periodo de beca?

Básicamente trabajo en equipo, gestión y control de documentación de las obras e idiomas.

  • ¿Qué es lo que esperas de la empresa?

Espero que poco a poco, y en la medida que mis superiores dispongan de más tiempo pueda aumentar mis conocimientos y tener más experiencia en otros campos, me gustaría seguir formándome.

  • ¿Con qué dificultades os encontrasteis en el proyecto de Argelia?

Aparte del idioma, con la forma de trabajar y el ritmo argelinos, distinto en muchos casos a los que hay aquí, según me cuentan mis compañeros con más experiencia. Hay que cambiar de mentalidad y ser cuidadosos al tratar con ellos.

  • ¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta del Grupo Isastur?

Para mí lo mejor es el trabajo con mis compañeros y el ambiente que hay a diario con ellos, y quizás lo que menos me gusta es que a veces la inmediatez es necesaria y no tienes tiempo para meditar o pararte a aprender ciertas cosas.

  • ¿Te imaginas el mundo sin internet?, ¿Cómo harías para desarrollar tu trabajo?

Ahora es casi impensable vivir sin internet, es una herramienta básica de          trabajo, por la comunicación, el acceso a datos… Si no tuviera internet supongo que el trabajo saldría adelante igual, pero el proceso sería más lento, hace años no había internet pero sí había subestaciones

América Latina, el nuevo mercado de las renovables

Por Concha Raso. El Economista

Aunque aún queda un largo camino por recorrer, lo cierto es que América Latina está dando pasos de gigante para que los más de 600 millones de personas que viven en el continente dejen de depender de los combustible fósiles y avancen hacia un futuro energéticamente sostenible, en el que el cien por cien de la energía generada proceda de fuentes renovables.

Algunos consideran que se trata una utopía, pero nada más lejos de la realidad, sobre todo si tenemos en cuenta que América Latina cuenta con todos los recursos naturales que necesita para convertirse en líder mundial en energía renovable. A día de hoy, los países latinoamericanos generan alrededor del 7 por ciento del total de la electricidad mundial, de la que cerca del 65 por ciento proviene de fuentes renovables.

Según un informe de WWF, se estima que si la región explotara tan sólo una pequeña fracción de su capacidad renovable no hidráulica, podría satisfacerse la demanda de energía en las crecientes economías de la región, lo que favorecería la seguridad energética a largo plazo, supondría una reducción de los costes energéticos, potenciaría el desarrollo industrial y la creación de empleo, y ayudaría a mitigar los efectos del cambio climático.

A día de hoy existe un elevado número de proyectos -sobre todo eólicos y fotovoltaicos- que siguen su curso y que van a ser cruciales para cumplir el objetivo de que en 2050 más del 20% de la electricidad generada en la región provenga de fuentes renovables -actualmente es del 6%-. El número de inversiones aumenta año tras año. Solo en 2014 se invirtieron en renovables más de 22.000 millones de dólares, lo que supone un 8% de las inversiones mundiales en el sector y cerca de un 40 por ciento más que las realizadas en 2013, según un estudio reciente elaborado por Altium Capital.

Además, el número de regiones objeto de estas inversiones se ha diversificado. Si hasta el año 2012 entre el 70 y el 80 por ciento de la inversión se destinaba a proyectos renovables en Brasil, en el último año y medio también están recibiendo financiación países como Chile (20 por ciento), Uruguay (9 por ciento), México (6 por ciento), Honduras y Perú (4 por ciento, respectivamente), especialmente para proyectos eólicos (76 por ciento), solares (17 por ciento) y minihidráulicos (7 por ciento).

De lo que no hay ninguna duda es de que, además de la bajada de costes que ha experimentado este tipo de tecnologías, el cambio hacia un modelo basado en energías alternativas está siendo posible gracias al apoyo gubernamental, que poco a poco está eliminando los monopolios estatales y está dando paso a la participación privada mediante la creación de un marco legal más estable y a largo plazo. En la actualidad, según el informe de Altium, hay 19 países que han incorporado las renovables dentro de sus planes de desarrollo, los cuales se han trasladado en 110 mecanismos: incentivos fiscales, tarifas y marcos regulatorios preferentes.

Brasil, México y Chile, los más desarrollados

La capacidad instalada de renovables en Latinoamérica es de 30,8 gigavatios -ocupando la cuarta posición por detrás de la hidroeléctrica (149,7 gigavatios), gas natural (71,4 gigavatios) y petróleo (48 gigavatios)-, de los que 13,4 gigavatios proceden de la biomasa, 10,9 de la pequeña hidroeléctrica, 4,9 de la eólica, 1,4 de la geotermia y 0,2 GW de la solar.

La situación por países varía. Como ya hemos comentado, el foco principal de las inversiones en los últimos años han tenido como destino principal Brasil, un país donde la generación de electricidad a partir de fuentes renovables se ha duplicado en los últimos diez años gracias a los diferentes mecanismos de apoyo que se han puesto en marcha: el Programa Proinfra y el sistema de licitación por tecnología específica.

De los 126 gigavatios de potencia total instalada, un 15 por ciento procede de fuentes renovables, habiéndose desarrollado de manera relevante la energía eólica, con un crecimiento en los últimos seis años cercano al 40 por ciento. De hecho, a la capacidad actual instalada en esta tecnología, hay que sumar los más de 7 gigavatios en proyectos eólicos en desarrollo que entrarán en operación antes de 2016.

Además, el Ministerio de Energía del país, ha tramitado recientemente la inscripción previa para 1.379 proyectos fotovoltaicos y eólicos que suman 38.917 megavatios para participar en una licitación de reserva el próximo mes de noviembre. Los proyectos que resulten adjudicados deberán entrar en operación en noviembre de 2018.

México es uno de los países latinoamericanos que más se está involucrando en el desarrollo de las renovables. La reforma energética aprobada por el Gobierno hace poco más de año y medio abría a las empresas privadas la posibilidad de generar electricidad, una actividad que, hasta la fecha, solo estaba autorizada a la Comisión Federal de Electricidad.

Actualmente la potencia total instalada en México es de 64 gigavatios, de los que el 6 por ciento procede de fuentes renovables. Como sucede en otros países del continente, la eólica es la tecnología que ha experimentado un crecimiento más rápido en los últimos años en el país azteca. Se calcula que en tan solo un año, la potencia eólica instalada ha aumentado hasta los 3.000 megavatios a finales de 2014, con instalaciones -sobre todo promovidas por empresas españolas- en los Estados de Jalisco, Oaxaca, Baja California, Chiapas, Nuevo León y Tamaulipas.

A finales del pasado año el número total de proyectos eólicos sumaba una potencia cercana a los 6.000 megavatios, de los que más de la mitad se encuentran en fase de desarrollo. Por su parte, el número de solicitudes de nuevos permisos para la construcción de instalaciones eólicas asciende a 51 y supondrán una capacidad de 4.200 megavatios.

México es el país más atractivo para las inversiones eólicas en América Latina después de Brasil y Chile. Según el informe de Altium en 2013 se invirtieron alrededor de 1.800 millones de dólares en esta tecnologías, de los 2.200 millones de dólares que se destinaron a financiar a las renovables. Con estas premisas no sería de extrañar que el país pueda cumplir con la Ley de Cambio Climático, aprobada en junio de 2012, que establece que el 35 por ciento de la electricidad que se genere en el país en 2024 proceda de fuentes limpias. Ahora mismo el porcentaje se estima en un 22 por ciento.

Chile es otro de los países del continente latinoamericano que más está progresando en materia de renovables. Actualmente cuenta con una potencia total instalada de casi 18 gigavatios, de los que el 8 por ciento de la cuota corresponde a renovables.

La penetración de este tipo de energías se ha fomentado gracias a la puesta en marcha de una política energética sólida, donde destaca la Ley de Fomento de las Energías Renovables No Convencionales, que establece que para el año 2025, el 20 por ciento de la electricidad ofertada a la red eléctrica sea de origen renovable, lo que ha convertido al país en claro objetivo para las inversiones en energía limpia.

En 2013 se invirtieron en Chile alrededor de 1.600 millones de dólares en proyectos renovables, de los que más de 900 millones han ido a parar a instalaciones solares y, el resto, a plantas eólicas.

Uruguay y Costa Rica también merecen una mención. Se trata de países muy pequeños con una población que no supera los tres y los cinco millones de habitantes, respectivamente. No obstante, ambos países han puesto en marcha una serie de reformas que están consiguiendo importantes cambios en materia energética y medioambiental.

En el caso de Uruguay, el Gobierno aprobó en 2008 su estrategia nacional de Política Energética 2005-2030, entre cuyos objetivos están conseguir una tasa del cien por cien de electrificación del país, el 50% de la cuota de energías renovables en el suministro de energía primaria y el 15 por ciento de la generación eléctrica a partir de renovables no convencionales en 2015. Actualmente su cuota de renovables es del 10 por ciento, lo que supone unos 300 megavatios de los 3.000 megavatios de potencia total instalada que hay actualmente en el país. Además, en tan solo un año ha triplicado prácticamente su inversión en proyectos renovables, casi todos eólicos, pasando de 450 millones de dólares en 2012 a casi 1.300 millones en 2013.

Por su parte, Costa Rica, con tan solo 3 gigavatios de potencia total instalada, de los que el 30 por ciento son renovables, ha puesto en marcha dos mecanismos que están facilitado la penetración de las energías renovables en el país. Por un lado, un sistema específico de subastas exclusivamente para fuentes renovables que ha permitido la contratación de 138 megavatios -38 megavatios de pequeñas centrales hidroeléctricas y 100 megavatios de energía eólica-. Por otro lado, también existen una serie de exenciones de los impuestos de importación, IVA, e impuestos sobre la renta para los equipos utilizados por la industria, según el informe de Altium.

Avalancha de proyectos

Las empresas han puesto el ojo en el continente latinoamericano y tienen planes para desarrollar importantes proyectos. Es el caso de la compañía italiana Enel Green Power (EGP), que ha comenzado la construcción de un nuevo parque eólico en México de 100 megavatios en la región de Zacatecas; o el de la alemana Siemens, que ha confirmado su intención de incrementar su capacidad eólica a través de proyectos en Brasil y México, donde suministraría sus nuevas turbinas especialmente preparadas para las condiciones del territorio mexicano con producciones en grandes altitudes con vientos medios y bajos.

Iberdrola también ampliará su presencia en el continente en los próximos tres años, concretamente en Brasil, donde invertirá unos 4.000 millones de dólares en proyectos para la expansión de la red de distribuidoras y la construcción de siete parques eólicos. Y Acciona ha anunciado el suministro para 2016 de 33 aerogeneradores por una potencia de 99 megavatios al complejo eólico brasileño Vila Pará.

Por otra parte, la empresas también están llevando a cabo una serie de transacciones de especial relevancia. SunEdison, por ejemplo, ha firmado varios acuerdos para adquirir un paquete de proyectos renovables a varias compañías del sector en Costa Rica, Perú, Chile y Brasil. También ha ejecutado un acuerdo para adquirir LAP Holdings, una compañía latinoamericana especializada en el desarrollo, operación y mantenimiento de plantas hidroeléctricas y eólicas. Además, junto a Gamesa, SunEdison ha firmado un acuerdo de intenciones con el objetivo de desarrollar de forma conjunta hasta 1 gigavatio de proyectos eólicos hasta 2018, especialmente en India y México.

Inaugurada la primera planta solar en Bolivia

El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha inaugurado recientemente en la ciudad de Cobija, ubicada en la región amazónica de Pando, la segunda fase de la primera planta solar fotovoltaica del país. La planta, construida por la empresa española Isotron -perteneciente al Grupo Isastur-, cuenta con un total de 17.334 paneles solares distribuidos en un área de 11 hectáreas y una capacidad total de producción de 5.000 kilovatios -la primera fase se entregó en septiembre pasado con una potencia de 1.700 kilovatios-, aunque en un futuro se estima que esta producción podría llegar a los 7.500 kilovatios.

Durante el acto de inauguración, el presidente Morales comentó que ?se trata de una instalación con características que la hacen única en el mundo porque la generación funcionará con paneles solares y también con gasóleo y forma parte de los planes del Gobierno para promover la generación de energías limpias?. Este sistema beneficiará a unos 54.000 habitantes de los municipios pandinos de Cobija, Porvenir, Filadelfia, Bella Flor, Puerto Rico y la población de Chivé. La instalación ha contado con una inversión cercan a los 12 millones de dólares, de los que el 53 por ciento (unos 6 millones de dólares) han sido financiados por Dinamarca en forma de donación, mientras que el 47 por ciento restante ha corrido a cargo del Estado boliviano.

Leer más:  América Latina, el nuevo mercado de las renovables – elEconomista.es  http://www.eleconomista.es/interstitial/volver/352156342/energia/noticias/6906817/07/15/America-Latina-el-nuevo-mercado-de-las-renovables.html#Kku8D3y9ojY0svVH

La conquista del espacio

Por José Manuel Iglesias Morón, técnico de prevención del Grupo ISASTUR.

A través de prevencionar.com

“Lo que caracteriza a las sociedades tradicionales es la oposición que tácitamente establecen entre su territorio habitado y el espacio desconocido e indeterminado que los circunda: el primero es el mundo, el cosmos; el resto ya no es un cosmos, sino una especie de otro mundo, un espacio extraño, caótico, poblado de larvas, de demonios, de extranjeros.” Mircea Eliade.

Todos hemos vivido en alguna u otra medida la experiencia de delimitación de espacios. Desde la puerta de nuestra casa que nos separa de los extraños, los límites de nuestro coche en cuyo interior nos sentimos cómodos y protegidos, incluso el curioso balizado que solemos realizar cuando vamos a pasar un día en la playa con neveras, sillas, mochilas y sombrillas . Todo eso al fin y al cabo es un acto de delimitación.

Pero realmente ¿qué hacemos cuando delimitamos una zona? Ese acto en tanto que humano siempre es más que un mero acto físico material observable, no se trata solo de clavar una sombrilla con más o menos acierto, realmente al delimitar la zona estamos definiendo los límites de nuestro mundo playero, estamos determinando la zona donde vamos a movernos con mayor comodidad, donde podemos hacer lo que acostumbramos al margen de los extraños que nos circundan, y con tanto éxito que incluso hay quienes son capaces de echar la siesta entre el balizado de mochilas, neveras y sombrillas.

Este hecho cotidiano también es de aplicación en el ámbito laboral, sobre todo cuando en un espacio más o menos amplio confluyen diversas empresas, con sus propias costumbres y modos de hacer. Así antes de empezar cualquier trabajo siempre existe un momento previo, un momento fundador que creo que podemos asociar directamente al momento del balizado. Sin delimitación no hay constitución de mundo, no hay organización propia, no hay separación entre lo propio y lo extraño. Sin esa separación estamos expuestos a la confusión, y ésta siempre es motivo de malestar. Necesitamos delimitar con claridad nuestra zona para poder desplegar allí nuestra identidad; siempre vamos a tener la necesidad de identificar con claridad nuestro sitio, nuestra zona segura donde siempre podemos saber a qué atenernos.

Ahora entramos en faena, porque la mayoría de las veces los sistemas de delimitación que utilizamos, no pasan de ser meras guirnaldas, totalmente frágiles a la acción del viento y totalmente inadecuadas para delimitar con garantizas un espacio de trabajo.
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En numerosas ocasiones he podido comprobar como el sistema de balizado comúnmente más utilizado suele ser la simple y triste cinta de balizar. Pero ¿qué tipo de balizado se consigue con esto? Lógicamente depende de lo cuidadoso que seamos, pero la mayoría de las veces todo aquel que baliza con este sistema se encuentra con muchos problemas, a veces no sabe donde poder sujetar la cinta, otras con el viento la cinta se vuela, a veces la cinta se rompe etc.

Existen en el mercado una gran variedad de alternativas mucho más efectivas que la mera cinta de balizar. Hoy voy a detenerme en una forma que en la cultura oriental parece estar bastante extendida pero que solemos ver poco por occidente, que es el balizamiento con el sistema de conos y barras.

Lo primero que me llamó la atención es la gran variedad de conos que existen en el mercado, incluso encontramos conos telescópicos, plegables, con iluminación leds y de todos los colores imaginables y personalizables. Por otro lado los conos tienen una versatilidad increíble: siempre fácilmente apilables, podemos ubicarlos sin problema prácticamente en cualquier lugar.

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Incluso podemos utilizarlos como base para señales de todo tipo o bien para indicar en ellos mensajes preventivos:

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En segundo lugar el sistema de tubos extensibles acoplables a conos me parece una muy buena opción si se quiera delimitar espacios temporales, incluso si tenemos problemas de espacio para transportar las barras existen el mercado barras totalmente telescópicas. Las barras suelen tener una longitud máxima de 2, más que suficiente para poder delimitar con calidad de la zona de trabajo, eso sí nos harán falta tantas barras o conos como amplia sea la zona de trabajo.

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La variedad que comporta el sistema es increíble, barras fluorescentes, con iluminación led y con colores de todo tipo:

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Al disponer de una barra fija incluso podemos utilizarla para colocar sobre la misma cartelería informativa diversa.

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En definitiva me parece un buen sistema de balizado, flexible, económico (el precio de la barra está en torno a los 10-12 euros) y resistente.

En cualquier caso con independencia del sistema de balizado que utilicemos lo importante es el sentido que demos a ese acto fundador inicial. En la medida en que sepamos dotar de sentido ese acto inicial todo lo que suceda después estará bien orientado. Para ello el balizado tiene que ir de la mano de una reunión inicial previa donde a través del diálogo se pueda objetivar el sentido de la acción. (Sobre este último asunto podéis consultar artículo GōngFu – Kiken Yochi (工夫 – 危険予知)

El factor humano y la falacia de “Wishful Thinking”

Jose Manuel Iglesias Morón. Técnico de prevención del Servicio de Prevención Mancomunado del Grupo Isastur

En los últimos años es una constante el referirse al factor hu­mano como elemento esencial en la prevención de los acci­dentes de trabajo. Suele afirmarse que en torno al 80% de los accidentes laborales están relacionados con este elemento. In­cluso algunos elevan el porcentaje a la totalidad de los acci­dentes puesto que los factores técnicos no dejan de ser una consecuencia final de los errores humanos. Si esto es así, en­tonces tenemos que admitir la necesidad de que la prevención de riesgos, tradicionalmente centrada en el campo de la inge­niería, inicié un cambio de actitud y deba abrirse al campo de las disciplinas de lo humano: Psicología, Pedagogía, Sociología, Antropología etc. A partir de este momento empezamos a ca­minar en arenas movedizas, alejados de las certezas físico ma­temáticas acostumbradas.

Lo interesante de este terreno reside en la variedad de en­foques y alternativas que presentan pero el peligro radica en la elevada incertidumbre de sus resultados que puede llegar a comprometer cualquier posible inversión. Es evidente que si colocamos una mampara de protección en una máquina, nos estamos asegurando de que nadie penetre en esa zona y con­vencer de la inversión a cualquier directivo de la empresa es relativamente fácil porque los resultados son evidentes. Pero, ¿cómo convencer a la dirección de la empresa de que tiene que invertir en gamificación? ¿En publicidad? ¿En vídeos? ¿En si­muladores? ¿En premios? ¿En outdoor training? ¿Psicoanalistas la­canianos? ¿Risoterapia? ¿Coaching?

Hoy muchos de los programas que se presentan para la ac­tuación en el campo de lo humano se fundamentan en las teo­rías de la psicología conductual, que en tanto como ciencia ex­perimental, diseña programas a la medida del perfil técnico de la empresa. Los resultados parecen testimoniar su efica­cia. Pero, ¿qué posicionamiento se oculta tras los programas conductuales?

Seguridad basada en comportamientos

El enfoque conductual, cuyo ejemplo más significativo en nuestros días es la llamada seguridad basada en comportamien­tos, “Behaviour Based Safety”, se fundamenta en los siguien­tes principios:

  • Centralidad en los aspectos objetivos del ser humano, lo visible: el objeto de estudio no puede ser la mente, la cons­ciencia o la actitud puesto que son conceptos no verifica­bles científicamente, invisibles (pensamientos, intenciones, sentidos); lo importante para el estudio de los humanos es lo observable, medible y verificable. La conducta (“beha­vior”) cumple con todos estos requisitos.
  • Todo comportamiento se puede reducir a relación de es­tímulos y respuestas. Las consecuencias positivas refuer­zan un determinado comportamiento, mientras que las ne­gativas lo desestimulan.

 Cerebro engranajes

El objetivo del proceso “Behaviour Based Safety” es dismi­nuir los comportamientos inseguros mediante acciones más o menos inmediatas, sobre todo de reforzamiento de los com­portamientos positivos y, en ocasiones, ponderadas mediante la aplicación de sanciones a las conductas negativas.

Se suele criticar al enfoque conductual por su visión re­duccionista de lo humano a lo conductual: el ser humano no es sólo una conducta observable. El enfoque parece ignorar cuestiones tan importantes como: el inconsciente, los sen­timientos, los estados mentales, las actitudes, la libertad, la creatividad, la intuición, la personalidad, la genialidad, la cul­tura, etc.

Un proceso de “Behaviour Based Safety”, para que sea efec­tivo, necesita establecer elevados mecanismos de control des­de los cuales identificar conductas objetos de reforzamien­to y/o conductas objetos de sanción. ¿Se están valorando los efectos psicosociales sobre los trabajadores sometidos a tales regímenes de vigilancia?

Por último, indicar que si bien resulta un método eficaz para modificar conductas concretas, no está demostrado que lo­gren alcanzar un auténtico cambio de la actitud. Todos tene­mos experiencias en la aplicación de este tipo de metodo­logías en múltiples parcelas de nuestra vida, desde los pro­gramas educativos tradicionales a los clásicos enfoques aplica­dos a la seguridad vial: es evidente que en aquellas carreteras donde sabemos que existen controles de tráfico cada pocos metros uno se esmera en no pisar en demasía el acelerador y en ir a la velocidad debida. Es evidente que estos progra­mas logran un aparente cumplimiento de la norma. ¿Pero que sea aparente basta para que sea real? ¿Qué ocurre cuando no existen esos controles? ¿Cumplimos con los límites marcados? ¿Aceptamos el límite?

NO SOMOS MAQUINAS

Satisfacción inmediata de los deseos

En el plano de la reflexión filosófica existe una polémica similar entre Sócrates y Glaucón a propósito del anillo de Giges, Libro II de La República (359a-360d). El anillo tenía el poder de ha­cer invisible a su poseedor. Según cuenta la historia, en el mo­mento en que el pastor es conocedor del poder del anillo, se lanza a la satisfacción inmediata de sus deseos aún a costa de cometer toda una serie de injusticias.

De la historia del anillo, Glaucón deduce una conclusión ge­neral: los que siguen la justicia lo hacen no por deseo propio o por amor a la misma, sino simplemente porque desean evitar las con­secuencias que recaerían sobre ellos al cometer injusticias. Pero ¿qué pasaría si pudiéramos ser libres de esas consecuencias? ¿Cómo actuaríamos? Si fué­ramos “invisibles” a la ley, como Giges con el anillo, ¿qué harían los trabajadores si su­pieran que nadie los va a inspeccionar? ¿Es posible que cuando se actué conforme a las normas de seguridad se haga más por temor a las consecuencias que por otros motivos? ¿Realmente las empresas del siglo XXI or­ganizan su actividad productiva bajo la base del miedo o la coacción, o deberían ser más bien valores como el compromiso, la partici­pación, el liderazgo y la justicia los que mue­van a esas nuevas organizaciones?

Para Sócrates, el que actúa con justicia pu­diendo actuar injustamente, como si poseyese un anillo, es una persona justa. Por ende, te­nemos que pensar que el trabajador que ac­túa de modo seguro aun pudiendo actuar de modo inseguro es un trabajador seguro. ¿Es posible este logro?

Sócrates pensaba que sí, pero para ello deberíamos imple­mentar un sistema de mejora continua de nuestro pensar que nos permita ver las cosas más claras.

Si un ser adulto, racional, libre e informado es capaz de ele­gir entre varias opciones la opción menos segura es posible que sea por algún tipo tara de nuestro pensar que nos impide ver las cosas con la suficiente claridad. Si como afirmaba Só­crates, nadie hace el mal a sabiendas, la adopción de una con­ducta de riesgo puede tener que ver no sólo con un problema de reforzamiento de conductas sino también con un proble­ma de confusión de los pensamientos. De hecho, tras un acci­dente suele ser habitual oír profundas lamentaciones del tipo “si lo llego a saber…”.

¿No estaremos propiciando de algún modo esa confusión de pensamientos?

Falacia

Una falacia es una de esas debilidades que nos afecta. Se tra­ta de una mentira o engaño con el que se pretende dañar a una persona sin que ésta se dé cuenta. Una persona utiliza una falacia para obtener algo que sabe que no podría conse­guir de otro modo que no sea a través de la apelación a la fal­sedad. Generalmente su intención no es precisamente dañar, sino obtener un beneficio.

Ocurre que el hombre es un ser tan complejo, que no sólo es capaz de engañar a otros, sino que incluso es capaz de en­gañarse a sí mismo: ambas posibilidades ocurren en el caso de la falacia de “Wishful Thinking”.

Esta falacia consiste en considerar exclusivamente las posibili­dades favorables de un suceso, menospreciando el resto de las al­ternativas. De este modo, planificamos nuestro futuro basán­donos en estimaciones erróneas, demasiado sesgadas hacia cómo nos gustaría que fuera y no cómo pensamos que será si nos basáramos en un análisis más frío y riguroso de las cir­cunstancias. Existen estudios que atestiguan que ante un pro­ceso de toma de decisiones las personas tienden a decantarse por aquellas posibilidades que les producen resultados positi­vos frente a las que le producen resultados negativos. Su for­ma lógica sería “si yo deseo que P sea verdadero o falso, enton­ces P lo será (lo que yo desee)”.

Este sesgo del pensamiento puede estar presente en mu­chas de la toma de decisiones ante conductas de riesgo y pue­de motivar la inclinación de la balanza hacia el acto inseguro puesto que, al fin y al cabo, las cosas irán bien puesto que pue­den ir bien: así, de este modo con la confianza errónea de que las cosas irán bien: aumentamos la velocidad por encima del límite pensando en llegar antes pero menospreciando la otra cara de la realidad, la cara que intentamos no ver: aumento de la posibilidad de tener accidente, de tener una multa, de sufrir lesiones de mayor gravedad etc.

Y esto nos pasa a todos en muchas parcelas de la vida: ante el encargo de un proyecto de cualquier tipo, tendemos a sub­estimar los plazos de finalización o el nivel de dificultad. “Ten­go tiempo de sobra, la entrega es dentro de seis meses”, o “¡Esto lo hago yo en dos tardes!”. Pero al final, la realidad siem­pre se venga de quienes no cuentan con ella.

Una vez que sucede el hecho fatídico todos sabemos que suelen oírse expresiones del tipo “si llego a saber que me iba a ocurrir tal cosa…” En realidad era algo que se sabía que po­día ocurrir pero uno en ese momento no era capaz de ver­lo con la claridad suficiente. Como suele decirse, lo sabía pero no se lo creía.

¿Seremos capaces de implementar medidas frente al “Wis­hful Thinking”?

Bibliografía

Ricardo Montero Martínez. Siete principios de la Seguridad Basada en los Comportamientos. Revista Seguridad y Salud en el Trabajo. INSHT. Número 25-2003, páginas 4 a 11 .

Anna Prades. NTP 492: Cambios de actitud en la prevención de riesgos laborales (I): métodos y clasificación. Instituto Na­cional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

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Ricardo García Damborenea, Uso de razón. Diccionario de falacias. Madrid, Biblioteca Nueva, 2000.

Platón. La República, Alianza Editorial, 2005.

Oscar Brenifier. El Diálogo en Clase, Idea, 2005.

Gente del Grupo ISASTUR. Juan Rey Cuervo, ingeniero eléctrico en Marruecos.

jUAN rEY cUERVO p 4

Juan Rey Cuervo es ingeniero eléctrico, tiene 26 años y, entre otras muchas cosas, toca la trompeta. Trabaja en Marruecos con el Grupo ISASTUR desde hace más de medio año.

La movilidad laboral parece inevitable para los profesionales de tu generación ¿Te costó dar el paso de salir de España?

La verdad es que dar el paso para salir de España no me costó demasiado. Al fin y al cabo, ya durante los últimos años de estudios creo que toda mi generación tenía claro que a los nuevos ingenieros muy probablemente nos iba a tocar trabajar fuera de España, por lo que de alguna manera ya no te coge de sorpresa. Además, a mí me tocó en un momento en el que realmente tenía ganas de una experiencia así.

¿Crees, en este sentido, que la mentalidad profesional va cambiando y que la movilidad se va admitiendo cada vez más como un requisito normal?

En el caso de los ingenieros (por la parte que me toca) creo que sí. Todos somos conscientes de que ahora mismo la mayor parte del trabajo está en el exterior y, como dije antes, ya no coge a nadie por sorpresa. Por lo tanto, creo que sí, que se ha normalizado.

Los recientes sucesos de Túnez y el aumento del terrorismo relacionado con el radicalismo islámico ¿pueden ser un problema para seguir haciendo negocios en esos países?

Desde mi punto de vista sí, sin ninguna duda. La estabilidad es muy importante para el desarrollo de cualquier país. La llegada de nuevas empresas y profesionales del extranjero se complicaría si no tienen garantizada la seguridad.

¿Se trabaja con miedo?

Yo por lo menos no. En el día a día estás muy ocupado, porque hay muchas cosas que hacer y no te paras a pensar mucho en estas cosas. Es cierto que intento evitar sitios con grandes aglomeraciones de gente, pero poco más. Tampoco hay que volverse loco. Al fin y al cabo el peligro puede aparecer en cualquier sitio, no es sólo un riesgo de los países islámicos.

El Grupo ISASTUR trabaja desde hace años en Marruecos y Argelia ¿Cómo crees que se nos valora en esos países?

Pues creo que bien. La jefa de proyecto de la ONEE (Oficina Nacional de la Electricidad y el Agua Potable de Marruecos) para la subestación que ISASTUR ya realizó en Tazarte me recuerda de vez en cuando su satisfacción con la forma en que se realizaron los trabajos, y muchas de las empresas que han trabajado con nosotros quieren repetir, así que debemos pensar que se hicieron las cosas bien.

¿Dónde están ahora los sectores de futuro para seguir trabajando en el norte de África?

Ahora mismo, en el sector de la energía parece que Marruecos se ha decidido a apostar por las energías renovables. Por ejemplo, en estos momentos están realizando también una fuerte inversión en un complejo termosolar en Ouarzazate. Y para este año está previsto el anuncio de medidas destinadas al despliegue de la energía fotovoltaica, por lo que empezarán a sacarse a concurso público varias plantas.

¿Qué obras del Grupo ISASTUR están en marcha ahora mismo en esa zona?

En Marruecos estamos realizando el diseño, suministro, montaje y puesta en servicio de dos subestaciones eléctricas. También en Marruecos, y más concretamente en Chichaoua y Azilal, se continúan realizando proyectos de electrificación englobados en el PERG (Programa de Electrificación Rural Global), además de la red de media tensión y alumbrado de viales de polígonos industriales y barrios residenciales en Had Soualem.

¿Cuál crees que es el valor añadido del Grupo ISASTUR?

La experiencia y la capacidad de adaptación. Son ya muchos años de actividad, y su crecimiento y expansión por el mundo no son casualidad. Para poder afianzarse en tantos países y conseguir que muchos clientes depositen en ISASTUR su confianza tiene que haber detrás buenos profesionales. También merecen valorarse los esfuerzos de ISASTUR en Calidad y Seguridad.

Eficiencia energética en la industria: la medida es la clave

Departamento de I+D+i. Grupo ISASTUR

Muchos procesos industriales fueron diseñados hace décadas, por lo que su comportamiento energético ofrece grandes oportunidades de mejora.

Situación de partida

Con objeto de mejorar la eficiencia energética de sus procesos industriales, una de las principales multinacionales fabricantes de vidrio necesitaba dar un primer paso, la medición de sus consumos.

“Si no se puede medir, no se puede mejorar”

El consumo eléctrico en estas plantas de fabricación es relativamente elevado debido al propio proceso de fabricación del cristal, siendo los hornos la principal fuente de consumo. En los últimos años, ha sido una prioridad de esta empresa multinacional tratar de reducir el consumo energético de las fábricas, habiendo realizado notables actuaciones. En el verano de 2014, la empresa  se puso en contacto con ISASTUR para montar en la planta de producción un sistema piloto de monitorización del consumo energético que sirviera de modelo para el resto de plantas a nivel internacional, con objeto de abordar una sistemática de medición que permitiera identificar puntos de mejora comunes y priorizar las actuaciones. La idea que se planteó fue colocar equipos de medida situados en varios puntos estratégicos de la línea de producción que permitieran cuantificar y trazar el consumo energético de la fabricación de cada luna de vidrio.

Solución propuesta

Soluciones ISASTUR

Diseño e instalación de una solución de subcontaje con nodos de medida inalámbricos, basados en sondas de corriente de núcleo abierto de alta precisión.

Se diseño una solución de subcontaje inalámbrico, basada en de contadores eléctricos con comunicación ZigBeee (radio-frecuencia). Una vez configurado el sistema, el enrutamiento de las comunicaciones se hace de forma automática de tal forma que es el propio sistema el que decide cuáles son las rutas óptimas para el flujo de la información, garantizando así una adecuada potencia de la señal recibida y reduciendo al mínimo el número de saltos a través de los repetidores instalados

Para cada uno de los nodos de medida se dispone de la siguiente información:

– Tensiones mínimas por fase

– Corriente máximas por fase

– Acumulado energía consumida activa

– Acumulado energía consumida reactiva

– Acumulado energía consumida aparente

Si bien los datos de consumo se almacenan localmente en los contadores de forma no volátil,  la monitorización y explotación se realiza de forma centralizada en un ordenador de planta. ISASTUR desarrolló una aplicación software para la empresa que extrae ordenadamente y representa en pantalla en forma de tabla los acumulados de consumo para cada medidor, así como la suma total de todos los medidores, según el periodo indicado por el usuario.

Las principales características de la solución propuesta son:

-Sondas de Rogowski calibradas de fábrica que superan los requisitos del estándar IEC 62053-21, al lograr una precisión igual o mejor al 1%.

– Bajo requerimiento de repetidores, incluso con los nodos en el interior de los armarios eléctricos.

– Malla de comunicaciones que  permite la redundancia garantizando la fiabilidad de las comunicaciones ante eventualidades en un nodo.

-Trabajos de instalación de los nodos e medida

– Sin tendido de cable de comunicaciones

– Sin requerir parada de producción

Resultado

Una solución de subcontaje eléctrico económica y ágil, que ha permitido la disponer en tiempo récord de las medidas de consumo eléctrico en todo momento para la línea completa de producción.

Inversión en I+D

En los últimos tres años, la inversión en proyectos de I+D prácticamente duplicó la ejecutada en el periodo anterior, alcanzándose en 2011 la cifra de 1,98 millones de euros. Este esfuerzo ha permitido iniciar actuaciones de I+D en los ámbitos nacional e internacional, con colaboraciones en tres continentes. La inversión en I+D ha sido clave para el desarrollo de tecnología propia para la supervisión y telecontrol de la red de distribución, habiendo dado lugar entre otros productos a las unidades remotas y los concentradores de protocolos ACATIVE.