Una de dragones

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Carlos A. Varela García. Jefe Dpto. Prevención Riesgos Laborales ISASTUR

 

Ya hace más de dos décadas que en España se publicó la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y todavía siguen produciéndose accidentes.  Es difícil obtener conclusiones solamente de la observación de la evolución de la accidentabilidad, ya que existen diversas variables que pueden llegar a ser influyentes (la economía, los puestos de trabajos, las nuevas o la desaparición de ciertas actividades, la variación en la población trabajadora, etc.).

Lo que está claro, es que si alguien en el mundo supiera como evitar los accidentes, sería ahora multimillonario por vender libros con esa fórmula mágica, o ejerciendo de coach, tan de moda hoy en día.  Los grandes “gurús” en la materia, dicen que la clave es cambiar en la Sociedad la cultura en la materia y que eso lleva tiempo.

Desde mi privilegiado puesto de observador, sí he apreciado con el paso del tiempo que la citada cultura está cambiando poco a poco, o al menos así me parece a mí; os cuento.

Aún recuerdo cuando me matriculé en uno de los primeros cursos  de Prevención de Riesgos Laborales recién salida la Ley. ¡No sabía de qué iba! Algunos de mis amigos me preguntaban: `¿prevención de qué?´ Incluso recuerdo que me daba vergüenza decir lo que estaba estudiando; y ahora junto con los idiomas, contar con esta formación suele ser uno de los requisitos básicos para optar a cualquier trabajo.

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En aquel curso, uno de mis profesores, como introducción hizo un símil con la `draconología´ (ciencia que estudia a los dragones). Nos decía, que al igual que un draconólogo tenía que creer y convencer de que los dragones existen, nosotros los prevencionistas, tendríamos que hacer lo mismo.

Al cabo de unos años de la publicación de la Ley, las empresas más grandes ya hablaban de gestionar y planificar la prevención, ya empezaban a utilizar equipos de protección colectiva y personal, a elaborar y solicitar a sus subcontratas evaluaciones de riesgos para cualquier tarea por menor que ésta fuera, a investigar los accidentes, etc.

Recuerdo también cuando implantamos en ISASTUR la utilización de gafas de seguridad como un equipo de protección personal básico, y trabajadores de otras empresas se burlaban diciendo: `¡ahí vienen las moscas!´, mientras nosotros conseguíamos reducir gradualmente nuestra accidentalidad. Curiosamente, ahora estos trabajadores que se burlaban también las usan.

O cuando propusimos por primera vez en ISASTUR la implantación de la charla pre-tarea (explicación de los riesgos y medidas preventivas a adoptar en una determinada tarea) y algunas personas nos decían que estábamos locos, que era impensable que los mandos realizaran esta actividad y más aún con el poco tiempo del que disponían.

Pues sí, estos son algunos ejemplos que al menos a mí me llevan a pensar que estamos avanzando, que la cultura en materia de prevención de riesgos laborales está cambiando poco a poco, y que aquellas organizaciones empresariales que tienen éxito en la materia tienen una constante que se repite, y es que todos sus miembros, no sólo los Técnicos de Prevención, dedican mucho tiempo a actividades preventivas (evaluación de riesgos, planificación, formación, supervisión y mejora continua). Pero, ojo, ese tiempo dedicado debe ser sin duda de calidad ya que si no, no funciona.

Actualmente en ISASTUR nos estamos enfrentando a otro gran reto, llevar nuestros estándares de prevención más lejos, a otros lugares, a otros países en ocasiones con una cultura en prevención de riesgos laborales diferente a la nuestra.

Espero que con el paso del tiempo y con el inestimable esfuerzo de todos los que integramos ISASTUR podamos apreciar más cambios similares a los relatados… y si no fuera así, al menos siempre nos quedará dedicarnos a la `draconología´.

 

 

 

 

Esencialismo: la búsqueda de lo importante

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A través de Blog Hablemos de Liderazgo Greg Mc Keown, CEO de THIS Inc, empresa cuya misión se centra en ayudar a las personas y a las organizaciones para que dediquen el 80% de su tiempo en las escasas cuestiones … Sigue leyendo

¿Estas preparado para cumplir y para que se cumplan las normas de seguridad y salud?

BEATLES

 

A través de Martín Silva y http://www.prevencionintegral.com

Pienso que para mostrar a otras personas, caminos que pueden recorrer para realizar cambios positivos en su vida, es muy necesario experimentarlos previamente, y de esta forma ser una gran inspiración. Se inspira con el ejemplo, más que con cualquier otra cosa. Dar ejemplo, hace a la persona congruente, y esto a su vez, inspira e influye más.

Por eso el líder ha de estar en el camino de liderarse a sí mismo para liderar a otros. Eso supone observación hacia adentro y hacia fuera, ante las situaciones y circunstancias que se atraviesan, para aprender a conocerse, y cambiar aquello que no sea útil.

¿Cómo se puede influir para que se cumplan las normas relativas a la seguridad y salud, no mostrando coherencia con ello? Es difícil, ya que se pierde la fuerza y rotundidad que da la coherencia, y las personas lo captan rápidamente.

Esto no significa que algunas veces seamos incongruentes, ya que está en nuestra propia naturaleza de seres humanos. Si esto ocurre, reconocer las incongruencias honestamente, nos hace más creíbles y confiables, a los ojos y los sentimientos de los demás.

Tratando de responder a la pregunta que he planteado, os propongo un ejercicio muy sencillo que yo he practicado muchas veces, respecto a lo que supone cumplir las normas de seguridad, que te dará una medida de si estás preparado para inspirar a otros. Para ello es necesario precisamente observar nuestras incongruencias de manera honesta.

El ejercicio es muy sencillo, y hasta puede parecer infantil, sin embargo en lo sencillo muchas veces puede haber grandes aprendizajes. Si lo haces con conciencia puede enseñarte mucho acerca de ti mismo, respecto a las normas de seguridad. Se puede convertir en una ocasión de oro.

Se trata de esperar de forma consciente a que un semáforo se ponga en verde, para cruzar la calle como peatón. Alguien dirá, que estoy proponiendo una tontería, sin embargo si sabes aprovecharlo te aseguro que puede enseñarte muchísimo. Puede parecer que esto es diferente, que casi podríamos sacarlo del concepto de norma, sin embargo es más profundo de lo que pueda parecer a simple vista. Por ejemplo, en Alemania los peatones pasan siempre en verde aunque no se vea que vengan coches. ¿Dice algo de ellos, respecto a las normas de seguridad?

Te propongo entonces que investigues en ti mismo y que te plantes conscientemente al lado del semáforo, y si no está en verde, esperes a que se ponga para pasar. Aunque no vengan vehículos y aunque estés solo. Incluso aunque tengas prisa, o estés frustrado, o te parezca imposible que te vaya a pasar algo si cruzas. Experimenta ese momento, date la oportunidad de sentir lo que es cumplir una norma de seguridad cuando en ese momento pienses que no sea necesario, y observa los pensamientos que te vienen a la mente y los sentimientos y emociones que percibes. Date ese pequeño espacio, aceptando lo que surja.

¡Qué tontería!¡Si no viene nadie!¡Si todo el mundo pasa!¡Además tengo prisa!¡Parezco estúpido!¡Yo sé lo que hago!¡Las normas deberían ser flexibles!¡Hay niños pequeños, tendré que esperar!¡Qué pérdida de tiempo!, etc. Cada uno tendrá su propia experiencia, y podrá observar que piensa y siente ante una situación así.

Lo que es interesante es que las conclusiones que obtengas respecto a aquellos pensamientos y sentimientos que te limitan a esperar a que el semáforo se ponga en verde, es muy posible que puedas extrapolarlos al resto de situaciones en las que no eres congruente con el cumplimiento de las normas de seguridad y salud, porque como dice una persona a la que admiro: “Como haces una cosa, lo haces todo”.

¿Te atreves a conocer como experimentas el cumplimiento de las normas de seguridad y salud? El resultado de convertir algo cotidiano en un sencillo ejercicio de auto observación, puede ayudarte a exponerte menos a los riesgos, y manifestar una congruencia mayor con el cumplimiento de las normas de seguridad y salud.

 

Una memoria compartida

Arturo Alonso Llanos

 

Arturo Alonso Llanos. Socio Fundador del Grupo ISASTUR

ISASTUR nace en octubre de 1978, con un equipo de técnicos y personal proveniente de otras empresas del sector, por lo que desde sus comienzos, la firma estuvo avalada por la experiencia del equipo. La filosofía empresarial fue la de con tribuir al desarrollo industrial de la región, aportando colaboraciones cuyo distintivo es la calidad.

Para la consecución de estas metas, ISASTUR se fijó como objetivo a medio plazo, la creación de puestos de trabajo y la formación de personal en nuevas tecnologías.

La oficina se fue cambiando su cesivamente por las crecientes necesidades de espacio; iniciando su localización en Santa Susana, pasó por Marqués de Teverga y Cervantes, antes de ser ubicada definitivamente en el polígono de Silvota en 1989, si bien con posterioridad, se amplió con la tercera planta. Anteriormente, se habían construido las naves de Taller y Almacén (1985). Las oficinas del Parque tecnológico de Llanera se construyeron y ocuparon en 2004.

Un aspecto que se consideró fundamental desde el inicio, fue el de Seguridad e Higiene en el trabajo y, fruto del esfuerzo en este campo, fue el reconocimiento por el Ministerio de Trabajo en el año 2004, que le otorgó la distinción de mejor empresa española en la materia, dentro del grupo de Grandes Empresas. Esta distinción fue refrendada al año siguiente, por las Mutuas de Trabajo, con la concesión del premio Diploos.

El certificado de Empresa Registrada en Calidad, se obtuvo en 1994, siendo la primera empresa española, en su giro, que obtuvo la certificación ISO-9001. Fueron los pasos previos para entrar en el nuevo sistema EFQM.

Los dos pilares “Seguridad-Calidad”, permitieron que ISASTUR fuese creciendo dentro y fuera de la región a un ritmo acelerado ISASTUR, nació en época de crisis, pero tuvo la ventaja de hacerlo cuando otras empresas pasaban por grandes dificultades, algunas de las cuales no subsistieron. En un breve plazo, se hizo con la confianza de empresas de primera categoría, para quienes realizaba labores de ingeniería, montajes mantenimiento y automatizaciones. Las relaciones con clientes y proveedores, eran más fáciles que en la actualidad, porque se fundaban en la confianza y buena fe; la responsabilidad no estaba difuminada y lo hablado, tenía tanto valor como lo escrito.

A lo largo del tiempo y sobremanera en los últimos, las relaciones del mercado fueron cambiando a mayores dificultades; ahora, los contratos hay que leerlos, desmenuzarlos e interpretarlos desde diferentes puntos de vista, para evitar posteriores sorpresas. Desafortunadamente, también las condiciones de pago fueron a peor, así como la incertidumbre que lleva en sí, cualquier tipo de obra.

Actualmente se está superando esta terrible crisis, que esperamos concluya lo antes posible, y que ISASTUR, siga avanzando en Seguridad, Calidad y Empleo.

Cuando no percibo un riesgo ¿no existe riesgo?

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Departamento de PRL Grupo ISASTUR

¿Cuántas veces cruzamos la calle sin esperar a que el semáforo se ponga en verde porque estamos seguros de que no nos atropellará ningún vehículo?, ¿por qué estamos seguros? ¿Y si se acerca un vehiculo demasiado rápido y no lo vemos porque viene de una calle perpendicular?, ¿y si sale de un estacionamiento o garaje y sólo hemos mirado hacia el final de la calle?, ¿y si viene un vehículo en dirección contraria?

En nuestras rutinas diarias estamos continuamente enfrentándonos a riesgos y, en función de la valoración que les damos (verdaderos peligros, o bien, riesgos mínimos o controlados), e incluso en función de si llegamos a percibirlos, actuamos de un modo u otro, tratando de prevenirlos o, simplemente, ignorándolos.

De este modo puede suceder que ante el semáforo en rojo consideremos en primer lugar una serie de circunstancias que minimicen nuestra percepción del riesgo (conozco esta calle y a esta hora siempre hay poco tráfico, no he oído que nunca hubiera sucedido aquí un accidente, he cruzado en rojo muchas veces y nunca me ha pasado nada, el semáforo acaba de cambiar, hay más gente cruzando la calle, la calle es de dirección única de modo que los vehículos sólo pueden acercarse por un lado, la calle no es ancha y me da tiempo a cruzar, la calle no es ruidosa y escucharía a un vehículo que se acercara, etc.), de modo que pensemos:
– No existe riesgo. Cruzo la calle.
– Existe riesgo, pero si cruzo rápido puedo controlarlo.
– Existe riesgo, pero tengo prisa y si miro bien y cruzo rápido puedo controlarlo.
– Hay cierto peligro, pero estoy en forma y asegurándome de que no se acerca ningún vehículo, incluso mirando a ambos lados aunque la calle sea de dirección única, puedo cruzar corriendo.
– …
– Existe riesgo de que me atropelle un vehículo y voy a esperar a que el semáforo se ponga en verde. Y antes de cruzar, miraré a ambos lados para asegurarme de que no viene ningún vehículo demasiado rápido, no vaya a ser que no le dé tiempo a frenar aunque tenga el semáforo en rojo.

Cuestión diferente es cuando nos enfrentamos a un riesgo por primera vez. Por ejemplo, si estuviéramos aprendiendo a caminar por una cuerda floja pondríamos nuestros cinco sentidos y no lo haríamos sin red de seguridad bajo nosotros ni línea de vida a la que sujetar nuestro arnés ni un buen instructor que nos supervisara y corrigiera durante la práctica.

Pero en cuanto lleváramos cierto tiempo caminado por la cuerda, empezaríamos a coger la suficiente confianza para no utilizar la línea de vida e, incluso, para retirar la red de seguridad.

¿De qué depende nuestra decisión? En primer lugar, de nuestra percepción del riesgo. ¿Pero nuestra percepción debe determinar siempre nuestro modo de actuar, aun sabiendo que se basa en experiencias personales o cercanas o en lo que nos dicen nuestros sentidos (vista, oído)?

Y si no nos basamos únicamente en nuestra percepción, conscientes de que puede estar distorsionada en función precisamente de nuestras vivencias o conocimientos (o desconocimientos), o de que nuestros sentidos nos engañen, ¿cómo decidimos? Pues en nuestras decisiones pueden influir el conocimiento o no del significado de los colores del semáforo, el desconocimiento de las normas en general, nuestro estado de atención (que ni nos demos cuenta de que el semáforo está ahí o que perdamos el respeto a los peligros debido a la rutina), nuestro estado de ánimo (estamos enfadados o tristes o eufóricos), nuestra actitud general ante los riesgos o ante el cumplimiento de las normas y una multitud de factores más que, al menos en el trabajo, deberíamos olvidar.

Si desconocemos o dudamos, debemos preguntar, y si conocemos y subestimamos, deberíamos pararnos a pensar si los “beneficios” de exponernos al riesgo nos compensarán las posibles consecuencias del accidente. ¿Merecerá la pena trabajar sin la red de seguridad?

QUE YO NO PERCIBA UN RIESGO NO SIGNIFICA QUE NO EXISTA RIESGO, puede ser que no lo detecte con mis sentidos o conocimientos, que no lo vea o escuche, que lo subestime… en cualquiera de los casos, si alguien “lo ha percibido por nosotros” y lo ha señalizado o nos ha informado o nos ha dado una instrucción, CUMPLAMOS EXTRICTAMENTE CON LAS NORMAS DE SEGURIDAD, cabe la posibilidad de que nuestra percepción nos engañe y el peligro exista, aunque no lo veamos.

¿A quién le importa?

email

Con la cantidad de información que nos llega a diario, ¿cuántas veces nos encontramos en la tesitura de reenviarla a otra persona que creemos que le puede sacar mejor provecho? ¿Demasiadas? ¿Y si molestamos? ¿Más vale pecar de mucho que quedarse corto?
Una persona de ISASTUR nos dice:
– “A veces la misma información me llega desde seis o siete sitios diferentes”,
– ¿y qué contestas?
– Lo agradezco las siete veces, y cuando procede de fuentes a las que ya estoy suscrito, lo indico para que no se vuelvan a tomar la molestia.
– Que refinamiento
– Sí, pero sigue sucediendo, la misma información me llega una y otra vez.
Ante esta situación proponemos lo siguiente para ayudarte a dilucidar si tu email es necesario o acabará haciéndote perder tu tiempo y el de los demás. Si te llega una información que puede ser interesante para otro, no se la reenvíes si procede de alguna de las publicaciones a las que estamos suscritos en el Grupo ISASTUR, esas se revisan sistemáticamente (Revistas). En caso de que decidas reenviar la información, no se la envíes a esta persona, mándasela al Coordinador de Sistema de Vigilancia (mailto: luis.blanco@isastur.grupoisastur.com), con el asunto NNR (No necesita respuesta), y pon en el cuerpo del mensaje porqué y para quién crees que puede tener interés. Puede que no recibas respuesta, pero estarás seguro de que has hecho lo que debías.
Por otra parte, si eres un sufrido receptor, aplícate en la respuesta, y aprovecha no sólo para agradecer a quién se ha desvelado por ti, sino para reenfocarlo hacia el Coordinador de Vigilancia en esta y otra próxima ocasión. Por ejemplo, “Gracias por la información, se la paso al Coordinador de Vigilancia, dirígete a él en la próxima ocasión para facilitar que podamos sacarle el mejor partido”.
Es cierto. El Coordinador de Vigilancia no sólo actuará de filtro para evitar que la información llegue repetida, además, se planteará si alguien más puede aprovecharla.
Queremos compartir además una interesante propuesta de OnlineITDegree.net para ayudarte a enfrentar cualquier tentación de reenviar el contenido de tu bandeja de entrada: http://www.onlineitdegree.net/email-overload/

Plan de Movilidad Sostenible y Seguridad Vial del Grupo ISASTUR (I)

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El Grupo ISASTUR acaba de suscribir su compromiso de participación en las acciones de la Carta Europea de la Seguridad Vial. Esta decisión forma parte de un proceso de varios años en los que el Grupo se ha implicado en la puesta en marcha de medidas de promoción de la seguridad vial desde dos puntos de vista: la sostenibilidad y la prevención de riesgos laborales. El punto de partida común de estas medidas es el Plan de Movilidad Sostenible y Seguridad Vial cuyos contenidos esenciales vamos a presentar en las siguientes dos entradas de nuestro blog corporativo.

Objeto del plan y Compromiso de la empresa
El presente plan es el documento que permite regular y gestionar la movilidad en el Grupo ISASTUR, garantizando su integración en la gestión global de la empresa, tanto en el conjunto de sus actividades como en todos los niveles jerárquicos de la misma.
El Plan de Movilidad y Seguridad Vial es una herramienta con la que la organización desea disminuir la incidencia que el traslado al lugar de trabajo o los desplazamientos que se deben hacer en el desarrollo de las actividades genera en la salud de los trabajadores.
La dirección se compromete a tratar de reducir la siniestralidad laboral vial, para lo cual elabora, publica e implanta el presente documento que será de aplicación a todos los trabajadores del Grupo ISASTUR, tanto en sus trayectos de la vivienda habitual al trabajo como en los desplazamientos necesarios para el cumplimiento de sus funciones.
Dicho compromiso se plasma en la suscripción a la “Carta Europea de la Seguridad Vial”, mediante la cual la organización asume la responsabilidad de llevar a cabo medidas concretas en materia de seguridad vial y de compartir con el resto de partes interesadas (contratistas, subcontratistas, proveedores, etc.) nuestras mejores prácticas.

Diagnóstico de la situación
La organización está constituida por un conjunto de empresas, cuya estructura y sistema de funcionamiento está conjuntado y se describe en el documento Organigramas de Agrupamiento del Grupo Isastur_GI0150. La misión del Grupo empresarial es idear y realizar las infraestructuras y proporcionar los servicios que nuestros clientes requieren para llevar a cabo su actividad, aportando soluciones adaptadas a sus necesidades, buscando el compromiso entre las expectativas del cliente, la calidad y la rentabilidad de nuestro trabajo.
En el manual corporativo Grupo Empresarial de ISASTUR Servicios_GI0000 se describe el Grupo Empresarial, las empresas que lo componen y sus ubicaciones.
El presente documento afecta a todas las empresas del Grupo ISASTUR, independientemente de que en algunas de ellas no se hayan registrado accidentes in itinere o en misión en el periodo estudiado. De este modo, el plan es de interés para todas las personas de las empresas: ASAS SYSTEMS, BABCOCK MONTAJES, BIONORTE, ELECTROAMSA, IGESCON, ISASTUR, ISASTUR INGENIERIA, ISASTUR SERVICIOS e ISOTRON.
En este marco, hemos realizado las siguientes actuaciones encaminadas a conocer nuestra situación de partida en materia de seguridad vial:
1. Análisis de la movilidad de los trabajadores, ya sea por motivos de trabajo (desplazamientos en misión) como por los desplazamientos al ir o volver al trabajo (in itinere).
2. Análisis de los accidentes e incidentes de tráfico sucedidos en el último trienio (2010 – 2011 – 2012).

1. Estudio de Movilidad empresarial
El Grupo ISASTUR está llevando a cabo una apuesta decidida por incluir la Movilidad Sostenible dentro de las políticas de Responsabilidad Social Corporativa de todas las empresas del Grupo, al considerar ésta un área de actuación que forma parte de la contribución activa y voluntaria del Grupo a la sostenibilidad y a su compromiso con la sociedad. Fruto de este compromiso la organización ha impulsado la elaboración de un Estudio de Movilidad empresarial (versión resumida), cuyos principales objetivos son:
• Conocer las necesidades diarias de movilidad diarias de los trabajadores.
• Promover el uso de medios alternativos al vehículo privado, incentivando éstos entre los trabajadores.
• Informar a los trabajadores de los medios alternativos y contar con la opinión de éstos en el proceso de definir dichas alternativas.
• Definir y cuantificar los beneficios de dicho Plan, tanto para los trabajadores, como para la empresa, así como la propia sociedad.
• Reducir los riesgos laborales de los trabajadores del Grupo, en este caso, minimizando la accidentalidad in itinere y en misión.
• Incorporar a las políticas de Responsabilidad Corporativa de Grupo ISASTUR, aquellas de materia de movilidad sostenible, como forma de contribución voluntaria.

(fin de la primera parte).

MMI entrevista a José Antonio Álvarez Ruiz

José Antonio foto MMI

 

Reproducimos a continuación la entrevista realizada por la revista MMI al director comercial corporativo del Grupo ISASTUR, José Antonio Álvarez Ruiz.

JOSÉ ANTONIO ÁLVAREZ RUIZ

Consejero
Director Comercial Corporativo del Grupo Isastur
“Hemos pasado de ser una empresa de orientación nacional a ser un grupo empresarial
con orientación global”

El Grupo ISASTUR está formado por empresas de diferente índole pero bajo una misma estrategia. ¿En qué sectores y actividades están presentes?
El Grupo ISASTUR mantiene una fuerte presencia en los sectores energético, de renovables, siderúrgico, petroquímico, gas, agua, medio ambiente, minería, cementero, naval y automoción. En estos sectores, desarrollamos actividades como ingeniería, gestión de proyectos, obra civil, automatización, montajes electromecánicos, mantenimiento, pruebas y puesta en servicio. Teniendo en cuenta que las actividades
que desarrollamos cubren prácticamente todas las especialidades para la construcción de las infraestructuras que precisan nuestros clientes, hemos implementado una Unidad de Negocio para ejecutar proyectos en la modalidad EPC. Bajo esta modalidad, “llave en mano”, construimos subestaciones eléctricas, líneas de alta tensión, parques fotovoltaicos, parques eólicos, plantas de generación eléctrica (de gas, diesel y biomasa), instalaciones de manutención y almacenaje automatizado, etc.
El Grupo ISASTUR es un holding de infraestructuras que crece constantemente. ¿Cuáles son las últimas incorporaciones al mismo?
La última incorporación fue Asas Systems que, con más de veinte años de trayectoria, realiza proyectos de transporte automatizado y almacenamiento para la industria, principalmente en el sector de la automoción. Tiene su sede central en Cataluña y oficinas en Valencia, Francia, Alemania y Brasil. Recientemente, hemos inaugurado su nueva sede en San Boi de Llobregat, con unas modernas instalaciones. A nivel europeo, Asas Systems está entre las cinco empresas más grandes de su sector y, a nivel mundial, entre las diez primeras. Esta incorporación facilitó al Grupo ISASTUR la entrada en el sector de automoción, aprovechando las sinergias con las Unidades de Negocio de Ingeniería, Automatización y Montaje del Grupo.
Actualmente, la competencia es muy dura. Por ello, ¿qué valores añadidos aportan al mercado?
El Grupo ISASTUR, hoy en día, es un referente en ingeniería eléctrica, que indudablemente aporta un gran valor añadido a nuestros proyectos. Por otra parte, creo que tenemos una gran capacidad de adaptación al cambio. Hemos pasado de ser una empresa de orientación nacional a ser un grupo empresarial con orientación global.
Podemos trabajar tanto en mercados emergentes -en países con escasa tecnología y medios- como en mercados maduros, muy desarrollados y competitivos -como Alemania, Francia y el Reino Unido-. Además, al ser integradores de equipos y sistemas, actividad para la que se requiere un gran aporte de ingeniería, estamos en condiciones de competir con grupos de mayor tamaño –incluso con fabricantes- en determinados proyectos.

Hace años que el Grupo ISASTUR ha traspasado nuestras fronteras. Hoy en día, está presente en Europa, América, Asia y África. ¿Cuáles son los principales proyectos que están acometiendo en el exterior?
Actualmente, tenemos presencia permanente en 12 países, a través de sucursales o filiales. A día de hoy, tenemos pedidos en marcha en 28 países y en estudio en 47, en cuatro continentes. En cuanto a los proyectos principales, estamos ejecutando subestaciones en Escocia, Chile, Marruecos y Argelia. Además, acabamos de poner en marcha una planta fotovoltaica y un parque eólico en Rumanía. En el sector de automoción, estamos desarrollando Proyectos importantes en Alemania, Bélgica, Hungría, Brasil, EEUU e India.
Para estar a la vanguardia, deben invertir en nuevas tecnologías. ¿Qué productos o servicios pioneros está desarrollando el Grupo?
Cuando empezó el desarrollo de las energías renovables en España, el Grupo ISASTUR fue pionero en este sector. Esto nos permitió estar en cabeza del fuerte desarrollo eólico y fotovoltaico que se está produciendo en el mundo. En el sector de automoción, desarrollamos sistemas avanzados de manutención y almacenaje para clientes como Audi, Seat, Ford, Renault, Volvo, Michelin… En cuanto a los Sistemas de Gestión de Información, disponemos de un departamento de Desarrollo y Soporte propio que nos permite incorporar elementos de Planificación y Control de última generación.
Desde el Departamento de IDI, desarrollamos equipos y sistemas muy novedosos, como el “Badén Inteligente” para pacificación del tráfico en ciudades e industrias, la “Subestación Virtual” para entrenamiento de operadores de subestaciones eléctricas, la nueva generación de “SCADA Minivista” para telecontrol de subestaciones y centros de transformación; sistemas de producción de biodiésel y de valorización de subproductos, etc. En cuanto a los Sistemas de Gestión, disponemos de Certificaciones ISO 9001, ISO 14001, OSHAS 18001, EMAS y, el año pasado, el Club de Excelencia en Gestión nos
otorgó el Sello de Excelencia Europea EFQM 400+ en su categoría de plata.
Por otra parte, de todos es sabido que no debemos arrugarnos ante las adversidades. Con esta situación económica que tenemos, ¿qué retos se plantea el Grupo?
Cuando hace tres o cuatro años hablábamos de la crisis que se nos venía encima, creo que nadie pensaba que iba a ser tan profunda y duradera. En el primer trimestre del año pasado, después de un fuerte proceso de reflexión estratégica, revisamos toda nuestra organización, reforzando aún más la apuesta internacional. Fruto de las acciones que llevamos a cabo, a día de hoy, un 89% de nuestra cartera de ofertas está fuera de España. Creo que tenemos que trabajar pensando que la crisis ha acabado, “lo que hay, es lo que hay”. Utilizando un símil marinero, debemos acostumbrarnos a navegar en estas aguas turbulentas y, si amaina la tormenta, mejor.
Para terminar, ¿podría decirnos qué les reporta ser miembros de ADEMI?
Además de las actividades más visibles -como pueden ser representatividad sectorial, relaciones con la administración, formación, etc.-, ADEMI nos aporta a los socios una “mesa” en la que estamos sentadas las empresas más importantes del sector. En esta línea, deberíamos potenciar las alianzas como herramienta para acceder a nuevos mercados, diversificar riesgos, apoyo tecnológico, etc. Todo ello, con el fin de potenciar las sinergias que, sin duda, existen y podríamos aprovechar.

FADE analiza la comunicación del Grupo ISASTUR (III)

“Comunicar en Prevención” en la mirada del Grupo ISASTUR

Carlos Varela

Carlos Varela

Los interlocutores de ISASTUR en el estudio y diagnóstico “Comunicar en Prevención” fueron el jefe del Servicio de Prevención Mancomunado del Grupo, Carlos Alberto Varela García, y el responsable de Recursos Humanos, Pedro Fernández González.

Varela es ingeniero técnico de Minas, técnico superior en Seguridad, Higiene y Ergonomía y Psicosociología, coordinador de Seguridad, auditor de sistemas de gestión de prevención, amante del deporte (en particular del Baloncesto) y con un temperamento hiperactivo, resolutivo y casi eléctrico.

Predro Fernández RRHH

Fernández, psicólogo con especialidad en Psicología del Trabajo, técnico superior en Seguridad y un Máster en Dirección de Recursos Humanos y organización por la ESIC, Business & Marketing School, es un reflexivo conversador con elevada capacidad de escucha, aficionado al jazz y al senderismo y poseedor de una ecuanimidad a prueba de balas.

Este dúo de profesionales, un buen ejemplo de la diversidad humana del “planeta” ISASTUR, escribió a cuatro manos sus reflexiones sobre el proyecto “Comunicar en Prevención”: “Nuestra participación en el proyecto, así como el intercambio de experiencias con otras empresas ha hecho que el resultado haya sido muy positivo. Particularmente, en nuestro caso, se siguieron adecuadamente las fases necesarias para llevar a cabo un diagnóstico adecuado (análisis de documentación, entrevistas individuales y grupales, encuestas, test, etc.), con lo que se consiguió un efectivo análisis de las variables tratadas, siendo el resultado final un informe / diagnóstico que en nuestro caso podemos calificar de “traje hecho a medida”.

También tenemos que destacar el muy recomendable material adicional entregado con el citado informe, así como la gran implicación de la consultora durante todas las fases del proyecto. Para el Grupo Isastur siempre han sido muy importantes y de uso habitual la utilización de las nuevas tecnologías para la comunicación. Pero gracias a este proyecto nos hemos dado cuenta de que con los citados medios, aunque la comunicación sea constante, no por ello es más fluida. Por tal motivo, pretendemos dar mayor importancia a la comunicación directa. Nos proponemos humanizar cada vez más nuestros canales de comunicación y aplicaciones informáticas, hacerlas tipo “user friendly” y no olvidar el “face to face”, especialmente en las comunicaciones de carácter relevante y de crisis, en vez de abusar demasiado y de utilizar en su lugar los e-mails, SMS, la Intranet, etc.”

 

¿Nuevas excusas para viejos males?

Departamento de PRL, Grupo ISASTUR

Cuando comenzó la “moda” de la prevención, obviamente a raíz de la “moda” europeísta, y España transpuso la Directiva Marco europea y nació la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (1995) y el Reglamento de los Servicios de Prevención (1997) y empezaron a brotar como setas los Reales Decretos – lugares de trabajo, equipos de trabajo, manipulación manual de cargas, señalización, obras de construcción, etc. – y se reformó la Ley de Prevención (2003) y nació y se desarrolló la normativa sobre subcontratación en obra (2006-2007) y tantas otras normas de prevención, seguramente el legislador no se imaginaba que el tal Lehman Brothers, los grandes gurús de la economía, los grandes gestores políticos… preparaban el caldo de cultivo de lo que actualmente parece que está desembocando en un continuo deterioro de las condiciones laborales y psicosociales de los trabajadores.
Y no me refiero a países de los que denominamos menos desarrollados o a países emergentes, sino a nuestra casa, a nuestra Europa. Como ejemplo, pueden consultarse en Internet artículos de opinión sobre el reportaje emitido por la televisión estatal alemana ARD que mostraba en qué condiciones trabajaron y vivieron recientemente ciudadanos europeos, en su gran mayoría españoles y polacos, en la sede alemana de una conocida multinacional, condiciones que recuerdan a la Europa de otros tiempos menos democráticos.
Pero centrándonos en nuestro país y en la difícil situación actual, podemos observar:
– Apuros económicos de las empresas que se ven abocadas a aplicar recortes en partidas que, en algunos casos, ya consideraban como gastos y no como inversiones, entre ellas las partidas previstas para prevención de riesgos laborales. Estas inversiones se ven aplazadas para cuando “las cosas mejoren” y este aplazamiento continuo redunda en un empeoramiento continuo de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo.
– Aumento continuo del paro (en casi 2 millones de hogares no trabaja ya ningún miembro de la familia) sumado a recientes reformas laborales que abaratan el despido y facilitan el empeoramiento de las condiciones laborales (horarios, turnicidad, salarios, movilidad geográfica, etc.), hace que las reivindicaciones de derechos por parte de las personas que aún “disfrutan” de un empleo disminuyan, y ello incluye los derechos en materia de seguridad y salud.
– Condiciones anímicas que padecen las personas que ven que sus compañeros son despedidos, lo que les genera tanto inseguridad como mayor carga de trabajo, e incrementa enormemente el riesgo de sufrir patologías de origen psicosocial y accidentes derivados de los estados emocionales. Sabemos que tradicionalmente la Psicosociología ha sido la hermanita pobre y olvidada dentro de las áreas de la Prevención de riesgos laborales, y en el contexto actual, en el que los riesgos psicosociales cobran mayor importancia, sin embargo, están aún más olvidados.
Todas estas consecuencias también las sufrimos en primera persona los profesionales de la prevención que, al margen de que nos encontremos en la misma coyuntura que el resto de la población trabajadora, podemos encontrar mayores dificultades para ejercer de un modo eficaz nuestro trabajo:
– La aparición o el incremento de inconvenientes por parte de la dirección de las empresas para invertir en las mejoras que, a raíz de la evaluación de riesgos, los prevencionistas consideramos necesarias.
– El empeoramiento general de las condiciones laborales dificulta nuestra ya de por si complicada labor de motivadores de prevención. Si en condiciones normales podía resultar complicado implicar a mandos y trabajadores en asumir que los comportamientos seguros son los únicos lógicos y posibles, actualmente se está viendo afectada su escala de preocupaciones (pirámide de Maslow) y ello se refleja obviamente en su actitud hacia los mensajes preventivos y en su modo de hacer.
– El envejecimiento de la población trabajadora, ocasionada tanto por la incorporación de los jóvenes cada vez más tarde al trabajo como por la demora en la edad de jubilación, incrementa el número de personas especialmente sensibles a determinados riesgos dentro de las empresas.
A todo ello debemos añadir la caótica regulación de los estudios de prevención de nivel superior (desde su nacimiento hasta nuestros días), que nos pone a los técnicos de prevención titulados en España a la cola de Europa, no en cuanto a la preparación o a la experiencia, pero si en cuanto al reconocimiento de la formación académica de prevencionista a nivel internacional.
De este modo los profesionales de la prevención españoles tenemos un “estupendo conjunto de incentivos” para poder desempeñar de un modo optimista y positivo nuestra labor de promoción y asesoramiento para la mejora de las condiciones de seguridad y salud laborales, independientemente de que desarrollemos esta labor dentro del servicio de prevención de una empresa o desde un servicio de prevención ajeno.
Pero no nos engañemos, cualquier excusa es buena para aflojar en prevención y en cualquier otro aspecto relacionado con la calidad de las cosas que hacemos y, en definitiva, con la profesionalidad con la que las hacemos. Para el que no estaba concienciado en prevención, la crisis económica ha supuesto una excusa más a sumar a las que ya aducía antes de esta situación para zigzaguear por la delgada frontera de la legalidad. Mientras, para el que ya tenía claro que el valor más importante de las organizaciones es el compromiso mutuo con las personas que forman parte de ellas, tratará de adaptarse a la situación económica actual y aprovecharse(1) de la crisis, pero no a costa de un empeoramiento de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo.
Y menos que nadie, los profesionales de la prevención podemos utilizar ninguna excusa para rebajar nuestros esfuerzos en la misión de contagiar de prevención a todas las personas de la empresa, ni bajar el listón del nivel de exigencia, porque el nivel de los riesgos, como sabemos, sólo baja si los eliminamos o, si ello no resulta técnicamente u organizativamente posible, si aplicamos medidas preventivas eficaces para controlarlos.
A pesar de que el número absoluto de accidentes ha disminuido en nuestro país con la crisis (como ejemplo, en 2012 hubo un 20,1% menos accidentes que en 2011), lamentablemente la razón fundamental no parece que sea una mejora de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo sino más bien la disminución de la actividad.
Si la crisis no disminuye los riesgos laborales, no puede disminuir nuestra valoración de los mismos ni el compromiso de la empresa y los trabajadores en la implantación de las medidas preventivas y de protección necesarias para controlarlos. Lo demás son excusas.

(1) En el sentido que comentaba Albert Einstein: “La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias”.